REVISTA DE POR ACÁ

Con el objetivo de mostrar la cultura regional en todos sus aspectos, apareció en su segunda época en 2007, en formato electrónico.

Consúltala en línea aquí.

También la puedes descargar, en formato pdf: volumen 1 y volumen 2.





Mostrando entradas con la etiqueta Ballena gris. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ballena gris. Mostrar todas las entradas

miércoles, 17 de marzo de 2010

NRDC celebra el décimo aniversario de la gran victoria en Laguna San Ignacio




Último criadero para las ballenas grises que actualmente continua protegido



LOS ANGELES (4 de marzo de 2010) - Esta semana se cumple el décimo aniversario de una victoria monumental que movilizo a millones de personas para proteger a la Laguna San Ignacio, ubicada en la costa oeste de Baja California Sur en México es considerada el último lugar prístino para la cría de la ballena gris del Pacífico. El gobierno Mexicano sucumbió ante la presión pública encabezada por el Consejo de Defensa de los Recursos Naturales (NRDC por sus siglas en inglés) y abandonó los planes para construir una inmensa planta industrial de sal de unos 16 mil metros cuadrados cerca de la laguna propuesta el 2 de marzo de 2000. El proyecto de la planta de sal era en conjunto con la Corporación Mitsubishi de Japón.

"Esta sigue siendo una de las decisiones ambientales más importantes de nuestra generación, no sólo para México, sino para el mundo", "La Laguna San Ignacio es un Patrimonio de la Humanidad, una reserva de la biosfera de México", "un santuario ballenero y un refugio de aves migratorias. Llevamos toda la fuerza de la opinión mundial y el poder de los consumidores para presionar a la Mitsubishi y México y así salvar el criadero de la ballena gris. Este hubiera sido el peor lugar en el planeta para el desarrollo industrial”. Dice Joel Reynolds, abogado de NRDC.

La decisión fue una victoria de proporciones históricas para NRDC y para la coalición de ecologistas, pescadores, científicos y consumidores, así como lo fue para la amenazada ballena gris y otras especies marinas que viven en el lago. Más de un millón de personas enviaron peticiones, cartas y correos electrónicos a la Mitsubishi y a México exigiendo que renunciaran a sus planes de industrializar la Laguna San Ignacio, otros le informaron a la empresa porque no compraban sus productos.

"Nosotros no sólo estamos celebrando la derrota de los planes para una inmensa planta de sal en la Laguna San Ignacio, pero también una década de esfuerzos para proporcionar una protección permanente a esta verdadera joya biológica”. Hemos hecho grandes progresos al trabajar con las comunidades locales y nuestros socios del medio ambiente para impedir un resurgimiento de los planes de construcción de la planta de sal y de este modo asegurar un futuro sostenible para la gente que vive allí", añade el abogado sénior de NRDC Jacob Scherr.

Tras la victoria en contra de la Mitsubishi, NRDC proporcionó apoyo y ánimo para una serie de proyectos a las comunidades locales con alternativas económicas sostenibles, incluida la ayuda para ampliar y mejorar la escuela cerca de la laguna. Hace cinco años, ayudamos a lanzar la Alianza para la Conservación de la Laguna San Ignacio. Con un fuerte apoyo de los miembros de NRDC y otros donantes, la Alianza compró servidumbres para la protección en más de 125.000 hectáreas de tierra alrededor de la laguna y así aumentar la protección a otras 100.000 hectáreas.

Cada año, cientos de ballenas grises nadan miles de kilómetros hacia el sur desde el Ártico a aparearse, dar a luz y amamantar a sus crías en las cálidas aguas de la vibrante laguna. La Laguna San Ignacio, es una de las mejores áreas para observar la vida silvestre en el planeta, además de ser el último lugar prístino para el criadero de la ballena gris del Pacífico.


El proyecto de sal

Si el proyecto de la planta de sal avanzaba, la laguna se hubiera enfrentado a los estruendosos motores diesel que bombearían cada segundo alrededor de 6.000 galones de agua de la laguna, para mandarlos a las lagunas de evaporación y flotas de excavadoras excavando el terreno circundante. Por toda la ruta migratoria de la ballena pasaría un muelle de hormigón de una milla de largo que transportaría la sal a una zona de carga en alta mar a más de 120 camiones cisternas al año. Cada tres meses, un buque tanque de diesel gigante llenaría su tanque de combustible, aumentando los riesgos de derrames de petróleo y otros accidentes.


La Coalición para salvar la Laguna San Ignacio

Desde 1996 NRDC está trabajando para preservar la Laguna San Ignacio, cuando lanzó la campaña internacional para detener la Mitsubishi y el gobierno mexicano en la construcción de una masiva planta industrial de sal en las orillas de la laguna en el año 2000, México y Mitsubishi acordaron abandonar esta construcción, después que NRDC y sus socios locales atrajeron la opinión mundial y el poder de los consumidores. El éxito de este esfuerzo ciudadano inspiró la creación de la Iniciativa BioGemas de NRDC, que trabaja para defender los lugares silvestres más amenazados en las Américas.

En 1994, Mitsubishi presentó su primera solicitud en la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales para construir la planta de sal, la cual fue rechazada como "incompatible con los objetivos de conservación" de la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno, creada por el gobierno mexicano en 1988 como el área natural protegida más grande de América Latina., la reserva fue declarada en 1994 por las Naciones Unidas Patrimonio de la Humanidad. Las instalaciones de la planta de sal más grande del mundo, con un costo de $100 millones, abarcarían 62.000 hectáreas de la reserva, cerca de tres veces el tamaño del Distrito de Columbia.

La Coalición para Salvar la Laguna San Ignacio, comprende 50 grupos ambientales de México y los Estados Unidos, los que han trabajado durante cinco años para detener el proyecto. En 1999, los esfuerzos de la coalición se vieron reforzados por el respaldo de 34 científicos de renombre mundial, entre ellos nueve premios Nobel, quienes instaron a la Mitsubishi a abandonar su plan y concluyeron que la planta de sal constituiría "un riesgo inaceptable" para la vida silvestre y el medio ambiente.

Obtenido el 17 de marzo de 2010 de: http://www.nrdc.org/laondaverde/media/2010/100304.asp

martes, 16 de marzo de 2010

Escultura en la Baja California del Sur



TEXTO: ISABEL F. BARBADILLO

FOTOGRAFÍA: OMAR TORRES/AFP


No es un iceberg contaminado ni una piedra volcánica en medio de las aguas de la inmensa Laguna de San Ignacio, en la Baja California Sur, ni siquiera un menhir fálico-acuático. Nadie dudará, sin embargo, de calificar de obra de arte de la naturaleza el busto de esta ballena gris, erguida, majestuosa, bella y condescendiente con los miles y miles de curiosos que asoman su pequeño morro desde lanchas y barcas para contemplar sus espectaculares inmersiones. Los dos navegantes de la derecha de la imagen parecen habérselas perdido, o tal vez el mayor de los cetáceos acaba de burlarse de ellos con un corte de mangas, perdón de cabeza.

No importa, los verán a cientos. En esta laguna, las ballenas grises disfrutan de la protección del Gobierno mexicano desde 1979, año en el que declaró el lugar refugio nacional. Ahí, en esas aguas, atrapadas entre el océano Pacífico y el Mar de Cortés, desde diciembre a abril puede observarse uno de los mayores prodigios del planeta. Las ballenas llegan a la península californiana desde los mares de Alaska y Siberia en carreras maratonianas de 10.000 kilómetros que tardan seis meses en cubrir. ¿Para qué tanto esfuerzo? Para dar a luz a sus ballenatos y reproducirse. El proceso es todo un rito. Primero llegan las preñadas, luego las fértiles, después las jóvenes, a quienes siguen los machos adultos y, por último, los ballenatos. A partir de abril inician el retorno en busca de alimentación, acompañadas de sus crías y después de haber jugueteado con los turistas.
Obtenido el 16 de marzo de 2010 de: http://www.hoy.es/v/20100316/sociedad/escultura-baja-california-20100316.html

domingo, 15 de marzo de 2009

Ballenas, amenazadas de muerte



Liliana Alcántara y Guillermo Cárdenas
El Universal


Distrito Federal— La cacería comercial, el uso indiscriminado de redes de pesca, el tráfico marítimo, el desarrollo de infraestructura turística en las playas, la contaminación de los mares y fenómenos climáticos como “El Niño” o “La Niña” amenazan la vida de las ballenas en el mundo.

En México —donde existen los lugares de avistamiento de ballenas más importantes del planeta—, organizaciones civiles e investigadores han advertido un aumento en el número de muertes de esos cetáceos que quedan atrapados en redes de pesca.

Por su parte, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales, Semarnat, ha alertado que los narcotraficantes están colocando trazadores de cianuro, conocidos como NK19, que utilizan como señalización en altamar y que se pueden ver en la noche desde aeronaves.

Según reportes obtenidos por EL UNIVERSAL, este problema afecta la vida marina desde hace 18 años. El informe “Casos relevantes de contingencias atendidas en los recursos naturales”, elaborado por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, Profepa, en enero de 1995, registró “una elevada mortandad” de animales marinos entre San Felipe, en Baja California y la bahía de San Luis Gonzaga, y en el golfo de Santa Clara. Ese mes murieron 267 delfines, 215 aves marinas, 51 lobos marinos y 8 ballenas.

Los análisis practicados a muestras de agua y tejidos de animales muertos, indicaron que “la causa más probable de la mortandad de delfines y otras especies fue el uso de un trazador químico altamente tóxico, con elevadas concentraciones de cianuro, utilizado con fines de señalización en el tráfico de drogas”. La Profepa solicitó desde entonces que la Procuraduría General de la República, PGR, investigara este asunto.

El jueves pasado, en una gira de trabajo por la Laguna Ojo de Liebre, en Guerrero Negro, Baja California Sur —uno de los santuarios de la ballena gris—, el titular de la Semarnat, Juan Elvira Quesada, alertó sobre este problema y dijo que se requiere la intervención de la PGR y la Secretaría de Marina “para valorarlo” y que se discuta el tema en la Comisión para la Cooperación Ambiental de América del Norte para que, junto con los gobiernos de Estados Unidos y Canadá, se atiendan las amenazas a la vida de las ballenas.

Su cacería


En el mundo existen 83 especies de cetáceos y de ellas, seis tipos de ballenas están en peligro de extinción: la jorobada, azul, franca, fin, cachalote y sei.

Beatriz Bugeda, directora del Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat, IFAW, explicó que la amenaza más importante es la cacería comercial que se realiza en Japón, Noruega e Islandia.

A pesar de que desde 1986 existe una moratoria de la cacería comercial de ballenas, esos países dicen realizar la matanza para investigación científica “pero sabemos que ese es un disfraz porque después vemos carne de ballena en los mercados de Japón”, señaló la especialista, quien dijo que desde 1986 a la fecha, 30 mil ballenas ha muerto en esas circunstancias.

La muerte accidental


El IFAW, Greenpeace y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) coinciden en que son varios los peligros para la vida de las ballenas durante sus trayectos migratorios en el mundo, además de la cacería y los extraños envaramientos, pero el principal es el que ocasiona la pesca artesanal, ya que cada año 300 mil ejemplares mueren en las redes.

En México, esa práctica ha generado un aumento en el número de muertes de ballenas, principalmente de las jorobadas en el golfo de California y entre las costas de Puerto Vallarta y Oaxaca.

Jorge Urbán, responsable del Laboratorio de Mamíferos Marinos de la Universidad Autónoma de Baja California Sur, informó que en el último año se reportó la muerte de 9 ballenas por esa causa, cuando en años anteriores morían 2 o 3.

Explicó que aún se estudia ese fenómeno porque pueden intervenir varios factores: el incremento de ballenas jorobadas, que haya crecido la pesca artesanal o que haya más interés en el tema y por eso se hace público.

Alejandro Olivera, biólogo y activista de Greenpeace, señaló que el uso de las redes de pesca son la principal causa de muerte de las ballenas en México “sin que haya acciones contundentes del gobierno para evitarlo”.

Luis Fueyo, experto de la Semarnat, aseguró que ese problema se atiende a través del ordenamiento y vigilancia de las prácticas pesqueras. Dijo que en los santuarios de Ojo de Liebre, San Ignacio y Bahía Magdalena —donde las ballenas arriban cada año para reproducirse— está restringido el uso de redes entre diciembre y marzo.

Ante la alerta emitida por los especialistas, el 12 de febrero pasado, la senadora del PAN, Eva Contreras, presentó un punto de acuerdo en el que exhorta a la Semarnat y a la Profepa para que, con el apoyo de la Secretaría de Marina, refuercen la supervisión de las artes de pesca que se realizan en el océano Pacífico y en el golfo de California para evitar la muerte de ballenas y sus crías a causa del enmallamiento.

La legisladora argumentó que “a pesar de todas las medidas de protección, hemos visto en las últimas semanas que diversas especies, sobre todo la ballena gris y la jorobada, caen en redes de pesca. Hemos visto los rescates que se han hecho, pero desafortunadamente sabemos que no todos los enmallamientos logran ser descubiertos y atendidos por expertos y muchas ballenas mueren atrapadas y se hunden sin que nos demos cuenta”.

Los santuarios en estudio


Cada año, en el invierno, miles de ballenas grises recorren 20 mil kilómetros, desde el mar de Bering, junto a las costas de Alaska, hasta la península de Baja California para reproducirse.

El avistamiento de estas ballenas ocurre en tres sitios que fueron catalogados desde 1972 por el gobierno mexicano como refugios de la ballena gris para su protección: las lagunas Ojo de Liebre, San Ignacio y la Bahía Magdalena.

Los lugareños que viven del traslado de turistas a las zonas de avistamiento dicen que el número de ballenas se redujo y que son cada vez más delgadas.

Luis Fueyo, de la Semarnat, aseguró que el flujo migratorio de las ballenas se mantiene en 25 mil ejemplares y que se ven robustas.

“Se ha dicho que quizá les esté afectando el cambio climático global, pero no se sabe con certeza. Lo que sí hemos visto que las daña son los fenómenos de mediano plazo como ‘El Niño’ o ‘La Niña’ porque cambia la temperatura del mar y reduce la disposición de alimento”.

El experto Jorge Urbán señaló que cada año fluctúa el número de ballenas que migran hacia México y en lugares como Ojo de Liebre se mantiene la población. Sin embargo, destacó que en la Laguna de San Ignacio hay una disminución de 40% en el número de ballenas que arriban a este lugar, tendencia que se ha registrado desde hace 30 años “y aún estamos investigando a qué se debe”.

El secretario de Medio Ambiente, Juan Elvira Quesada, aseguró que la protección de las ballenas en estos santuarios podría extenderse hacia otros estados, pues algunas han ampliado su migración hacia las costas de Nayarit, Sinaloa y Guerrero.


Alertan sobre macro extinción de especies


“Si la vida en los mares muere, también vamos a desaparecer nosotros”.

Con esta frase, el capitán Paul Watson, líder de la sociedad conservacionista Sea Shepherd, lanza una voz de alerta mundial sobre la situación actual de los hábitats marinos debido, en gran medida, a la acción humana.

“Si hablamos de los océanos, me temo que casi toda la vida en ellos está en peligro debido a la acidificación de las aguas, el calentamiento global y la sobrepesca”, expresó el activista, quien fundó en 1977 Sea Shepherd con la meta de erradicar la caza furtiva y la matanza de ballenas y otros organismos marinos.

“Vivimos una era que el paleoantropólogo Richard Leakey describe como la sexta gran extinción masiva en la historia de nuestro planeta. La última fue hace 65 millones de años (cuando desaparecieron los dinosaurios). Pero en ésta el ser humano es el responsable”, señaló Watson en teleconferencia desde Friday Harbor, en el estado de Washington.

El líder de la agrupación —cuyos miembros han sido catalogados como héroes o eco-piratas por detener embarcaciones que buscan a los cetáceos, aun a costa de arriesgar sus vidas— presentó la serie “Defensores de ballenas”, que proyectará el canal de televisión Animal Planet.

“En todo el mundo vamos a perder más especies de plantas y animales entre 1980 y 2045 en comparación con las que se extinguieron durante los últimos 65 millones de años. Eso es una situación extremadamente peligrosa”, advirtió Watson.

“Entre las especies más amenazadas hoy —dijo— están las ballenas wright (francas en español) de Patagonia y Nueva Inglaterra, las ballenas azules de la Antártida así como los tiburones, pues 90 por ciento de las especies mundiales de ellos ya ha desaparecido.

Watson destacó que anualmente los japoneses se proponen cazar unas mil ballenas y Sea Shepherd ha podido reducir esa cifra a la mitad en los últimos tres años.

“La caza de ballenas es ilegal en el todo mundo, así que cualquier salvamento que logremos es un éxito, pero la idea es terminar por completo con esta industria, que no tiene lugar en el siglo XXI”, aseveró.


Obtenido el 15 de marzo de 2009 de: http://www.diario.com.mx/nota.php?notaid=57468b59cdc1332353169c898acca0c6

sábado, 17 de enero de 2009

Aumenta el ingreso de ballenas en complejos lagunares de BCS


Las bajas temperaturas han provocado que se puedan ver un mayor número de ejemplares

Humberto Peña


El cambio de temperatura y la entrada del fuerte invierno, han provocado que las ballenas empiecen a ingresar a las lagunas costeras de Baja California Sur.

La Dirección de la Reserva del Vizcaíno informó hace un par de días que han arribado 10 ballenas en Laguna Ojo de Libre, 5 en San Ignacio, 27 en López Mateos y 36 en San Carlos, aseguró el titular de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Marco Antonio González.

Sin embargo, dejó en claro que dicho número de cetáceos no significa que estén permanentemente en las lagunas costeras, sino que salen e ingresan de manera intermitente.

"Lo importante es que ya ingresaron a las lagunas y esto se debe al cambio de temperatura, ya entró el invierno fuerte y significa que las ballenas empezarán a ingresar a las lagunas costeras del estado", dijo.

Cuestionado respecto a las razones por las cuales en este año se suscitó un retraso en su arribo, precisó que la situación es cíclica. "A veces se adelantan o se regresan, en esta ocasión hubo un poco de retraso aunque el año pasado fue mayor, de acuerdo con los monitoreos que la Secretaría ha efectuado", detalló.

La modificación en su llegada provocó que en este año ya ingresaran a consecuencia de las bajas temperaturas y el año pasado eso ocurrió hasta la primera semana de febrero.

El funcionario federal informó que generalmente hay dos fechas en Baja California Sur, en donde es más notoria la presencia de los cetáceos, una que inicia el 15 de diciembre y concluye el 15 de abril para el caso de las Lagunas Ojo de Liebre y San Ignacio; mientras que para López Mateos y San Carlos inician el 1 de enero y concluyen el 15 de abril.